InnCInnC
Paisaje

NotasNaturaleza

El arrecife

Una línea de piedra viva, cerca de la arena, decide cómo es el mar en Milagres.

NaturalezaCosta dos Corais, Alagoas

Vista desde la arena, la costa norte de Alagoas tiene dos colores de mar. Cerca de la playa, un verde claro y quieto. Más allá, tras una línea oscura, el azul del océano. La línea es el arrecife. Todo lo que São Miguel dos Milagres tiene de particular empieza en ella.

Los arrecifes de esta costa son de dos tipos, el de coral y el de arenisca. El de arenisca es playa antigua, arena que se volvió piedra. El de coral es obra de animales diminutos, que construyen en colonia, generación sobre generación. Los dos corren paralelos a la arena y hacen el mismo trabajo: rompen la ola antes de que llegue.

Por eso el mar junto a la playa es bajo y quieto. Con la marea baja, la piedra aparece, y entre ella y la arena quedan pozas de agua transparente, donde se camina con el agua a la rodilla. Con la marea alta todo desaparece, y vuelve a ser solo mar. El lugar tiene dos caras por día, y quien lo frecuenta aprende la hora de cada una.

Paisaje
Maragogi, AL

Desde 1997 esta costa está protegida. El Área de Protección Ambiental Costa dos Corais, creada por decreto federal y administrada por el ICMBio, abarca más de cien kilómetros de litoral entre Pernambuco y Alagoas. En 2025 fue ampliada. Existe justamente para resguardar los arrecifes y lo que vive en ellos y gracias a ellos.

Un arrecife de coral es lento. Crece poco cada año, y lo que un pie rompe en una tarde tarda mucho en rehacerse. De ahí las reglas del lugar, que son pocas y no se discuten: no se pisa el coral, no se lleva nada. Se mira.

Las playas llevan nombre de pueblo: Toque, Porto da Rua, Riacho. Más al norte, en Porto de Pedras, Patacho. Entre una y otra, cocotales. Se camina de una a otra por la arena, con el arrecife siempre del mismo lado, como un muro bajo que alguien levantó para proteger el patio.

El lugar tiene dos caras por día. Quien vuelve aprende la hora de cada una.
Paisaje
Maragogi, AL
Paisaje
Rio Tatuamunha, Porto de Pedras, AL

Es un paisaje que no grita. No tiene acantilado, no tiene ola, no tiene montaña detrás. Tiene una línea horizontal de piedra, otra de cocoteros, y entre las dos un agua que apenas se mueve. Quien busca espectáculo sigue de largo. Quien se queda, se queda por esa quietud, que es más rara de lo que parece.

El nombre del lugar también vino del mar. Cuenta la tradición que un pescador halló en la playa una imagen de San Miguel Arcángel cubierta de limo, la limpió, y una vieja herida sanó. El poblado, que se llamaba Nossa Senhora Mãe do Povo, pasó a ser "de los Milagros". El municipio es de 1960; la historia es bastante más vieja.

Y está la hora. Cada habitual de Milagres tiene la suya: cierta marea, cierta luz, cierto punto de la playa donde la poza se forma primero. No se enseña. Se aprende volviendo, y se guarda como se guarda una dirección.